Día 13: Primeros pasos en Escocia
Miguel Julián
por Miguel Julián
1 minuto(s) de lectura

Categorías

  • day-by-day

Parece que las mañanas son el momento perfecto para esas pequeñas reflexiones que te dejan un poco marcado. Esta mañana cuando me he echado la mochila al hombro y he salido a la calle del hostal… la sensación ha sido la de “ese peso amigo”, en cierto modo la echaba de menos. Estar cuatro días por Newcastle en cierto modo me había pasado factura. Uno se acomoda… y eso no puede ser.

Así que después de salir un poco por la noche, las despedidas de rigor con ese “hasta luego” que espero que se cumpla, hoy tocaba poner rumbo a tierras escocesas. A Edimburgo, donde me esperaba (o debería) la Sra. B. La verdad es que no tenia ni idea de lo que iba a hacer estos días, sólo que iba a dormir en un pueblecito cercano a Edimburgo. Y así ha sido, después de una horita de autobús hemos llegado a un pueblo pequeñito y muy cuco. Con casas de piedra y he visto la mejor cama de la historia. La mía!!!

El resto del día ha sido genial. Me han llevado a lo alto de una montaña donde se podían ver unas vistas impresionantes. Y después he comido una bomba de colesterol llamada haggis que, honestamente, me ha gustado. Había un regusto a casquería, pero la verdad es que las especias y la textura me ha gustado (igual ha ayudado el hecho de que era casero…).

Pero el plato fuerte venia después. En las fiestas del pueblo han hecho el trailer de lo que va a pasar el sábado. Unos cuantos jinetes y sus caballos han paseado por el pueblo y los campos de alrededor, y nosotros los íbamos siguiendo. Ha sido tranquilo y divertido, conociendo gente del pueblo y aprendiendo inglés a marchas forzadas.

Hoy tengo que ser escueto, pero una reflexión: joooodo el acento escocés.

20120802-224957.jpg