Salou - Viento, playa y amigos
Miguel Julián
por Miguel Julián
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Salou - Miky - Miguel

Un puente, un viaje. Pues eso, si hay unos pocos días de vacaciones, pues carretera y manta. Creo recordar que nunca había estado en “Salou-Salou”. Y, como se suele decir, siempre hay una primera vez. ¿Impresiones? Pues una playa muy masificada, con bastante movimiento de gente y con tiendas de ropa como para aburrir. La verdad es que no me imagino en verano en una playa con tantísima gente (si el plan es relajarse), pero no estuvo mal, y tiempo para relajarse hubo.

El camino que recorre la costa de norte a sur está bastante bien acondicionado, así que es una delicia ir hasta Cambrils o hacia La Pineda. El tiempo acompañaba, no demasiado calor, y mucho viento que a veces incordiaba, pero normalmente aliviaba un poco el solete. Hasta los caminos estaban llenos de personajillos en bici, en carro de niño, en patinete, ¡pufff! gente.

Pero la parte buena de que haya tanta gente en Salou (me contaban que es la playa del sobaco, porque andas siempre saludando, y lo peor es que parece que es verdad) es que te encuentras con amigos. Amigos que en Zaragoza apenas puedes ver, pues coinciden un puente en Salou, sin nada que hacer, y puedes tomarte ese almuerzo fabuloso hablando con personajillos que, honestabamente, se echan de menos.

Total, que un fin de semana “a lo rico”. Con su hotelito, con su buffet, con su autopista. Pero al final lo mejor, los detalles. El almuerzo con amigos, las caminatas, el primer baño en piscina descubierta, las caminatas, las fotos y el grupo tributo a los Beatles. En una mala noche, una buena alternativa en el hotel, tranquilito, pero llenando las pilas y con el buen rollo de los recuerdos venidos desde Manchester.

Contaría alguna cosa más… pero escribiendo con tanto retraso (perdón por el retraso xD) no hay tanta ganas. Por cierto, también hubo bañito en el mar, y sí, también había mar, y eso… siempre mola.